lunes, 29 de octubre de 2012

Octubre ilustrado (VI)

Este autor ya nos tiene acostumbrados a que sus protagonistas sean niños con una imaginación desbordante, lo que les lleva a protagonizar historias tan increibles como esta: había una vez un niño que un día se quedó atrapado en la luna... y no estaba solo.
Todo comienza cuando un buen día este niño encuentra en su armario un avión, y decide salir a dar la vuelta al mundo con él. Pero el viaje queda interrumpido cuando se queda sin gasolina, por lo que decide aparcar en la luna. Allí coincide con un marciano al que se le ha averiado su nave espacial. Lógicamente se hacen amigos, porque de ese modo no se sienten tan solos y tan tontos, allí tirados sin poder hacer nada.
Así que entre los dos comienzan a pensar las soluciones para sus respectivos problemas, lo que le lleva al niño de vuelta a casa para coger la gasolina y las herramientas necesarias. Solo que.... una vez que está en casa calentito, sentado en el sillón frente al televisor, se olvida por completo de lo que tenía que hacer, pero tranquilos, esto es un cuento con final feliz. Al final regresa a la luna, no sin antes recorrer decenas de montañas altísimas, hasta que desde la más alta puede llegar a coger la cuerda que le tira su amigo marciano desde la luna.
El niño arregla la nave espacial, mientras el marciano llena el depósito de gasolina de su avión, y así todo queda arreglado. Ambos pueden regresar a sus casas, después de haber compartido miedos, problemas, pero también soluciones.
Sencilla historia que basa su mensaje en lo importante que es la empatía con el otro que tenemos al lado, aunque estemos en situaciones tan opuestas, como... las dos caras de la luna.
Os dejo también el enlace de un video basado en el libro: http://www.youtube.com/watch?v=GW7ynnxyKPw.
(Tit: De vuelta a casa. Jeffers, O. FCE, 2009)

Octubre ilustrado (V)

Elmer es un elefante poco usual. Es un elefante que no tiene el color de los otros elefantes. Es decir, no es" gris elefante". Elmer haría las delicias de cualquier aficionado al arte cubista porque su piel está llena de cuadros de vivos colores: rojo, amarillo, verde, azul, blanco.... todos los colores que puedas imaginar menos.... exactamente, gris.
Y así también es su forma de ser, como un gran arco iris, por lo que los demás miembros de la manada se lo pasan pipa con él. Con sus juegos, sus bromas, sus tonterías. Elmer es el alma de la fiesta, el rey de la manada, pero... un buen día Elmer se cansa de ser todas esas cosas, se siente cansado de que los demás elefantes se rian de él, o con él (ya aprenderá que hay una gran diferencia entre ambas cosas) y decide huir para tratar de ser como los demás.
Durante todo el camino los animales de la selva le irán saludando, porque ser diferente al resto y el más conocido de la manada tienes estas cosas. Al final encontrará unas bayas en las que se rebozará con ahinco hasta dejar su piel como la del resto de los elefantes, y de este modo, siendo ya uno más vuelve sobre sus pasos. Pero esta vez ningún animal le reconoce, ahora es uno más, y por tanto ya nadie le dice: ¡Adios Elmer! o, ¿Dónde vas Elmer? y ni tan siquiera ¡Qué bonito día Elmer!.
Al llegar a la manada nadie le saluda, es un elefante más, lo que él quería, pasa totalmente desapercibido. Sin embargo unos negros nubarrones se acercan y Elmer teme que la lluvia acabe con su plan, así que tras aguantar cuanto puede, no tiene más remedio que soltar un soplido de angustia: ¡BUUUHHHHHHH!.
Al oirle los demás elefantes, en principio se asustan, pero luego, como la lluvia que ya cae le está devolviendo los colores a Elmer rien entusiasmados, exclamando que es la mejor broma que ha preparado  nunca, y deciden que a partir de ese momento haya un día en que los elefantes se pinten de colores, y él se pinte de color elefante. De ese modo todos juegan a ser diferentes de como son por un día.
Otra divertida historia para contarle a los niños que no es malo ser diferentes del resto, ya no sólo como respeto a los demás, si no para valorar la diferencia de cada uno. La cuestión ya no es ser tolerante, es amarte por encima de todo y todos, porque la diferencia entre unos y otros es lo que nos hace humanos.
(Tit: Elmer. McKee, D. Beascoa, 2008)

martes, 16 de octubre de 2012

Octubre ilustrado (IV)

http://www.youtube.com/watch?v=YmWg-egPJkk&feature=plcp

"Nada es real, excepto ese minuto que llamamos hoy", no se de quién es la frase pero me viene al pelo para hablar de un cuento que muestra como la imaginación nos puede llevar a vivir momentos inolvidables, nos depara sorpresas insospechadas, y nos hace ser dichosos precisamente en esos instantes de realidad que llamamos minutos.
No existe nada que la imaginación no pueda hacer real, y siendo así... ¿Porque con tanta facilidad olvidamos que podemos soñar... incluso dormidos?. Si habeís oído bien, incluso dormidos, que ya sabemos es lo normal. Hagamos de la imaginación nuestra forma habitual de vivir, y si los adultos no quieren hacerlo, porque ya no son unos niños, al menos vosotros, niños, no dejeis nunca de soñar, no dejeis nunca de imaginar.... yo no lo hago. Ningún comentario más, prefiero que veaís el video, es precioso, como el cuento.
(Tit: Dentro de mi imaginación. Arteaga, M; Celej, Z. Cuento de luz, 2012)

lunes, 8 de octubre de 2012

Octubre ilustrado (III)

Preciosa versión japonesa (lo que no significa que esté escrita por autores japoneses) de La Cenicienta, donde la varita mágica se sustituye por un no menos mágico abanico, y los zapatos de cristal por unos gera (calzado típico japonés) de nácar. Bien es cierto que aunque hay algunos cambios: el zapato lo pierde en una segunda fiesta a la que asiste, lo que se convierte en carroza no es una calabaza si no una col, el animalillo que tira del coche en lugar de ser un ratón, es un grillo, y el padre vive... lo que sinceramente no le sirve de mucho a la pobre chica.
Pero en definitiva el cuento habla de una muchachita bondadosa y trabajadora, de su madrastra y sus dos hijas, ambas tres insoportables, y de cómo conoce al amor de su vida, a su príncipe azul, en una fiesta (ya digo que en este caso acude a una segunda cita) en la que pierde un zapato que servirá después para encontrarla. Las ilustraciones preciosas, al más puro estilo oriental, llenas de delicadeza, elegancia y ternura. También ofrece esta versión la oportunidad de leer algunos haikus (poema breve tradicional japonés).

                                               "Reflejo de un amor perdido
                                                el agua gris de hastío
                                                llora el sol"


                                                "Cuando sobre la rama
                                                 del ciruelo
                                                 el ruiseñor saluda la nieve"

Una historia que, aunque bien conocida, es original por mostrarnos otra cultura, algunas palabras típicas, poesía, y bellas ilustraciones. ¿Qué más se puede pedir?.
(Tit: Flor de ceniza. Combier, A; Rourby, A. Zendrera Zariguey, 2008)

martes, 2 de octubre de 2012

Octubre Ilustrado (II)

A través del contenido de una caja, una niña nos explica el valor real de las cosas que guardamos. Una canica, un pájaro de trapo, una pulsera, unas cuantas hojas secas, un rotulador de punta fina, un puñadito de migas... ¿Quién no ha guardado algo en espera...? ¿En espera de qué?. Pues eso es lo que se plantea la niña dueña de la caja y sus tesoros, que las cosas tienen más valor si se les da la oportunidad de que tengan su propia vida. Así que a partir de ese momento va liberando la canica, que tira rodando calle abajo, las migas, que las ofrece a los peces de un estanque, una pulsera, que decide vender en un mercadillo... .
"Quién sabe dónde estarán las cosas que dejé marchar", se pregunta.
Lo último que hace es dejar el pajarillo de trapo junto a la ventana... Es de trapo, pero un pájaro a fin de cuentas.
"... tú que eres un pajarito, y todos los pajaritos vuelan, así que tú también puedes volar... ¿Eso te lo crees?". Le pregunta al pajarillo tieso junto a la ventana.
¿Y tú?. ¿Crees que el pajarito, aún siendo de trapo llegó a volar?
(Tit: La caja de los recuerdos. Castagnoli, A. Alsenault, I. OQO, 2010)

Octubre Ilustrado (I)

Ejemplo perfecto de cómo la obsesión por el álbum ilustrado lleva a editar textos sin ningún contenido (la historia es de lo más simple, y cuando digo simple no quiero decir sencilla, quiero decir simple) siendo solo un pretexto para acompañar unas bellisimas ilustraciones de Rebeca Dautremer.
 La historia cuenta como un libro cae de la mochila de Marian, es recogido por una urraca, porque la portada del libro brilla, y ya sabemos que estos pájaros se pirran por todo lo brillante, y se lo lleva a su nido. Allí, debido al viento, se abre y los polluelos pueden contemplar la historia de Ícaro (casualidad), y gracias a lo que cuenta el libro hacen su primer vuelo. De ahí sale volando (los polluelos no, el libro) y va a chocar contra el globo de un amable señor que ve el nombre de la niña escrito en su interior, y decide buscarla. El viento, de nuevo, hace que el globo vaya hasta donde está la niña y el libro así regresa a las manos de su dueña. Lo dicho, de lo más simple. ¿Qué pretende esta historia si no es hacernos disfrutar de los preciosos dibujos?. Literatura (si se le puede llamar así) sometida al boom de la ilustración. Claro que, como siempre, es mi humilde opinión.
(Tit: El libro que vuela. Laury, P. Dautremer, R. Edelvives, 2011)

La noche de tus ojos

Ya os digo, desde este mismo momento, a los que os gustan las policíacas, que el asesino queda desvelado muy pronto, yo diría que demasia...