sábado, 5 de octubre de 2013

Las hijas de las tormentas. El quinto cristal


Y por fin llegamos a la última entrega, menos mal porque no se que sería de mi si tengo que leerme un cuarto libro. ¿Era imprescindible hacer tres libros de una historia que podría haber quedado mejor en uno solo?. Porque para jugar con los mismos recursos, escribir a veces, prácticamente, las mismas escenas, desarrollar idénticas ideas, y repetir diálogos hasta la saciedad, para todo esto, ya digo, es preferible escribir un solo libro con una buena historia y ya está. Imagino que será un encargo editorial y que el autor no ha tenido más remedio que imaginarlo así, pero.... no merece la pena, porque los que pagan el pato son los lectores de un autor muy digno, muy seguido y con una obra extensa y de calidad, pero que con productos como este decepciona.

El argumento gira en torno a la búsqueda del último cristal que les permitirá, junto con los demás, detener el cambio del eje magnético de la tierra que produciría el colapso de la civilización humana. Todas las Hijas de las Tormentas habían aparecido con uno pero también habían desaparecido con él… Excepto en el caso de Joa, y en el de Amina. Ahora necesitan encontrar a la tercera mujer que puede darles la pista definitiva para unir sus fuerzas: Indira Pradesh, nacida de una de las Hijas de las Tormentas en la India. Sin embargo, convencer a Indira no será fácil, porque su dura vida la ha convertido en una mujer escéptica y amoral con unos extraordinarios poderes.

Básicamente eso es lo que cuenta este tercer libro, y para eso volvemos a los tópicos, a las alusiones repetitivas sobre la belleza.

 "Tres mujeres hermosas, una con el cabello rojizo, dos con intensas melenas negras, altas, y esbeltas, únicas, acompañadas por un hombre joven, igualmente atractivo."

El mismo planteamiento, los mismos recursos, los mismos malos pero con distinta nacionalidad, diálogos, ya dicho, repetitivos, citas, frases, párrafos casi idénticos, de unos libros a otros, y para concluir mi mayor decepción en toda esta serie:

" Idealistas de izquierdas que se cuestionan, no dan nada por seguro, luchan por un mundo mejor, y los conservadores de derechas, reaccionarios siempre están seguros de todo, no se cuestionan nada. Eso es el totalitarismo"

Uffffff!!!!! que casposo, ¿no?. Y digo yo...¿no se puede ser un ser humano del montón, sin posicionarse en un lado ni en otro, suponiendo que aún existan tan marcadamente como algunos piensan? ¿Por qué hay que ofrecerles a los chavales una visión tan "limitada" de las ideas, de las personas? ¿Es este el mejor tipo de libro para ofrecer ese tipo de ideas, que al fin y al cabo pertenecen a la persona que está escribiendo?. Es complicado ser objetivo cuando uno escribe, pero creo que cuando los destinatarios son adolescentes en pleno periodo de crecimiento, a todos los niveles, aún más.
Lo que he venido repitiendo a lo largo de esta serie: creo que hay mejores formas de dar a conocer civilizaciones tan importantes históricamente como la egipcia, la china o la tibetana, que utilizando los recursos tan manidos por los autores "para adultos" como los extraterrestres, el terrorismo o la clonación. Si a esto unimos la cantidad de errores ortográficos de esta última entrega, sin duda puedo decir que es la peor de las tres. Decepcionante, previsible, escrita con prisas (al menos a mi me lo parece) prescindible, pero.... esta es mi opinión, ya sabéis, hay que leerlo, porque igual a vosotros os entusiasma.

(Tit: Las hijas de las tormentas. El quinto cristal. Sierra i Fabra, J. Edebé, 2011)

No hay comentarios:

Publicar un comentario