sábado, 15 de marzo de 2014

Compota de manzana


El libro tiene su miga...y ahora que se acerca el día del padre no podía pasar de reseñar una historia así. De momento, en la cubierta, aparece esta frase: "A mi papá me lo regalaron. Estaba allí cuando nací y todavía le tengo"...¿Esto promete, verdad?.

Se trata de una descripción curiosa, sincera, real, y divertida de la figura paterna, sobre sus ventajas e inconvenientes. Muy cercana a lo que un niño debe pensar  y sentir de un padre que....

"Tiene manos tibias y sus dedos saben a compota de manzana"

Pero que a veces....

"(...) de vez en cuando las manos de papá se enfrían, y dibujan rayos en el cielo. Cuando mi papá se calla es que se aproxima una tormenta"

Y es entonces cuando...

"En el lugar donde los árboles callan, un aroma cálido me reconforta. Es el olor de compota de manzana"

Porque los papás tormentosos, que son humanos y tiene esos momentos, duran poco, y entonces al más puro estilo jekyll & hyde se va convirtiendo, de nuevo, en el papá dulce de dedos que saben a compota de manzana......
(Tit: Compota de manzana. Verplancke, K. Ekaré, 2012)

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