domingo, 25 de octubre de 2015

Otro Halloween está al caer....

Un año más se aproxima Halloween. Se me erizan los pelos sólo de pensarlo. No tengo más remedio que buscar, olfatear, investigar, y merodear, hasta encontrar algunas lecturas que me lo hagan más llevadero. Estas son mis recomendaciones para atenuar el miedo o... PARA PASAR MUCHO, MUCHO, MUCHIIIIIIISIMO MIEDO... JAJAJAJAJAJAAAAA (¿o tendría que ser JOJOJOJOOOO?)




Este es uno de esos álbumes en los que hay que poner voces. Ya me entendéis. Pueden ser voces chillonas, tenebrosas, desgarradoras, espeluznantes, cursis, incluso chistosas, pero hay que leerlo en voz alta. Bueno, más bien susurrarrrrrr,,,,, Es una historia perfecta para contar esa noche a los más pequeños metidos en sus camitas, con las sabanas tapándoles hasta las narices, y.... Me entretengo mucho, lo siento, a lo que vamos....


Esta es la escalofriante historia de un reloj que da la campanada número 13. Si, no me he equivocado, son trece las campanadas, ni una más, ni una menos. Cada una de las campanadas, hasta llegar al fatídico número se suceden, y con ellas los seres horripilantes que las acompañan: duendes, fantasmas hambrientos, algo viscoso, arácnido y volador, niños y niñas calabazas.... TIC-TOC, las campanadas se suceden, desde la primera, a la última..... ¿Y qué sucede en la decimotercera campanada?..... ¡SSSSHHHHSSSSHHHH MISTERIOOOOOOOOO! TIC-TAC, TIC-TAC, TIC-TAC....



"Subiendo por las escaleras, andando de puntillas hacia la habitación de la niña... al final del pasillo, abren la puerta, chirrian las visagras......"



Escalofriantemente divertido, a la vez que tenebroso (las ilustraciones como deben ser en blanco y negro) y espeluznante...... ¡BBBBBRRRRRRRRUUUUUU!.... ¡Muy chulo!
(Tit: Las trece en punto. Stimson, J. Faktoria K de Libros, 2007)
Ignoro que animalito es Toupie, sólo se que es listo, quizá demasiado, y glotón, quizá en exceso. Parece un ratón, pero vaya usted a saber. Binou, de eso si estoy segura, es un pequeño gatito blanco. No es tan listo, pobrecito mío, ni le da tanta importancia a la comida. El caso es que se acerca Halloween y ambos van a salir juntos, en su primer truco o trato. Toupie le ha buscado un disfraz al pequeño gatito un tanto incómodo. ¿Lo habrá hecho a posta? Le está tan grande que no puede ni andar, mucho menos tocar los timbres, hablar o recoger las chuches que les dan.. En realidad todo esto parece importar poco, Toupie se encarga de todo. Se encarga hasta de hacer el reparto de las golosinas que han conseguido:


 "Un caramelo para Binou, dos caramelos para él. Dos caramelos para Binou. Seis caramelos pra él"


¿No os decía yo que era un glotón? ¡Tendrá cara dura!
Una historia encantadora, para los más pequeños. Para los primeros "Halloweens" de la casa.
(Tit: Un Halloween divertido. Dominique, J. Edebé, 2011)



 
Lo peor de que te den el cambiazo con tu sombra, es que tienes que devolver la que no te corresponde, lo que significa una visita al cementerio más cercano porque tu sombra se la ha quedado un muerto. Además si la sombra que llevas puesta es encorvada, de largas uñas, lleva sombrero de copa y bastón.... Imagino que no tiene que ser muy agradable pasear con una sombra así.


Esto es lo que narra un chaval, misterioso él también porque en ningún momento dice su nombre. Si conocemos el del conserje de su colegio, Jaime, que sabe perfectmente como mantenerse sano y fuerte: comiendo un montón de ajo, tanto que estar a su lado es apestoso, e ir a visitarle a la garita es un horror...pestilente.


Dicho conserje ayudará al protagonista de esta historia a recuperar su sombra, perdida en el cementerio cuando ha ido al entierro de su abuela. Una sombra muy cargante que le está metiendo en muchos problemas. ¿Cómo conseguirá deshacerse de ella y recuperar la suya? ¿Conseguirá con este nuevo "look" que la niña más guapa del colegio, Patricia, se fije en él?


Una lectura entretenida, para ir introduciendo a los niños en las historia de miedo que, como ya sabemos los adultos, a veces pueden ser muy divertidas.
(Tit: Sombra robada. Albo, P; Serrano, L. Thule, 2014)



Es una noche muy especial, ya que según las creencias paganas las puertas del otro mundo están abiertas. Quien sabe... a lo mejor algún espiritu travieso e inquieto os hace una visita. Disfrutarla contando historias de fantasmas, leyendo a los más pequeños, compartiendo chocolate caliente y un gran trozo de bizcocho de calabaza. JAJAJAJAAAAAA..... ¿O habíamos quedado en que era JOJOJOJOJOOOOOO?

sábado, 10 de octubre de 2015

La muñeca y la castañera


Cuando era pequeña había una colección de cuentos que traían en la portada lo que yo consideraba un regalo. Cada ejemplar llevaba un objeto que hacía alusión al título: El urbano Ramón, un pequeño silbato; Caperucita roja, una cestita; La ratita hacendosa, una escoba, y creo recordar Maruca, la castañera, un diminuto atizador.... ¡Qué tiempos aquellos! Y de castañas va este álbum....

Marcela es una niña que vive junto a su abuela, que es castañera, y su vieja y desgastada muñeca. Con ella lo comparte todo: desde la comida, a los besos de su abuela. En su casa las castañas se comen a todas horas, y de todas formas posibles: sopas, cremas, asadas, crudas... Cuando llega el invierno, su abuela traslada el puesto cerca de una preciosa jugetería, repleta de los juguetes más hermosos, pero también caros, muy caros. Entre ellos hay una espléndida muñeca de la que la abuela está encaprichada, y a la que si sus ancianos ojos no engañan, cree ver triste, cada vez más triste.

"Yo sé lo que te hace falta. Una niña que te quiera"

A pesar de que ella misma sabe que no va a poder comprarla, decide entrar en la tienda y preguntar el precio. Efectivamente, jamás podrá pagar, por muchas castañas que venda, un juguete tan caro. Abatida abandona el pueblo y vuelve a casa, una noche más, junto a su nieta que la espera. Y así va pasando el invierno. Marcela, con su vieja muñeca, y la anciana castañera.
Sin embargo un día, el destino le hace un guiño. Un rico señor pierde, debido a las prisas y el mal tiempo, una de las decenas de cajas con las que sale de la juguetería. La campanilla de la tienda, entonces, suena dos veces, preguntando a la anciana: ¿Crees en la suerte? Nerviosa se acerca hasta la caja, no quiere ni mirar, podría ser que la suerte si estuviera esta vez de su lado y le ayudara a... ¡Ahí está! Al abrir se topa, efectivamente, con la muñeca. De este modo podrán tirar ya la fea y desgastada muñeca. Qué contenta se iba a poner su nieta. Y al llegar a casa, entusiasmada, pletorica, ensimismada, aunque aterida de frío, le dice:

"Mira lo que te traigo"

Marcela, al ver la muñeca, se alegró, aunque no tanto como lo hizo su abuela. Era un precioso y caro regalo, si, sin duda, pero un regalo así, seguramente, no se podria estropear, ni ensuciar, ni toquetear mucho, ni...... Es un regalo que hay que proteger, cuidar, y guardarlo en una caja, en lo alto del mueble. ¿Para quién era el regalo? ¿Ha sido capricho de la abuela, o de la niña? ¿La abuela no ha sabido entender los deseos de su nieta? Quizá Marcela no haya pedido nada... ¿o si?



El final es de lo más enternecedor, y los padres seguramente os reconoceréis, o lo hareís en alguno de vuestros hijos. El mejor regalo, a veces, no se compra, no tiene precio. ¡Cómo echo de menos yo mi cuento del urbano Ramón!
(Tit: La muñeca y la castañera. Aliaga, R. OQO, 2008)

sábado, 3 de octubre de 2015

Súper Beige


Ya os decía que mi intención era resarcirme del sofocón que me llevé con la segunda parte de Reckless... ¡Y vaya si lo he conseguido! Si la anterior entrada era sinónimo de belleza, ésta lo es de humor... al estilo francés, eso si (los que me seguís ya sabréis de mi pasión por lo francés y lo japonés.) Corresponda al estilo que corresponda, lo cierto es que Súper Beige es la mar de divertido, su protagonista entrañable, y el final prometedor. Una buena dosis de optimismo para estos duros tiempos que corren, porque... quién no se consuela es porque no le da la real gana.

¿Beige? ¿Qué color es ese? ¿A quién le puede gustar el beige? Y menos... ¡Santo cielo!.... El rojo de Spiderman; el negro de Batman, el azul de Superman. Eso si son colores que definen a un superhéroe, pero... ¿el beige? ¿Tendría éxito un superhéroe vestido de ese color? Pues en las páginas de este estupendo álbum ilustrado encontaremos la solución. Sin embargo un superhéroe necesita, además de superpoderes, gente a la que ayudar con ellos... Aquí es donde Súper Beige se encuentra con algún que otro problemilla.



"Buenos días pájaro. ¿Quieres que te salve? No, gracias. Sé volar y cantar. Y me encanta vivir así"
"Buenos días árbol. ¿Quieres que te salve? No, gracias. Doy sombra a las ovejas y mis frutos son dulces. Y me encanta vivir así"
"Buenos días piedra. ¿Quieres que te salve? No, gracias. Tengo mis amigos, y a veces doy brincos sobre el agua. Y me encanta vivir así"




Vaya, lo cierto es que no resulta tan sencillo ser un superhéroe, al menos para éste. Cabizbajo y derrotado decide irse a su casa. En el camino de vuelta, a punto está de pisar a un pequeño escarabajo.... ¿Querrá que le salve? ó ¿Acabará espachurrado bajo las botas de Súper Beige?
La solución en las páginas de este sencillo, entretenido, divertido y bien construido libro, que os recomiendo leer a los más pequeños, y que los más mayores deberían leer también para aprender que la vida, en ocasiones, es mucho más simple de lo que creemos. Tan sólo hay que mirar bien... sobre todo si vamos a pisar algo que no debemos... Jejeje.
(Tit: Súper Beige. Ribeyron, S. Cuatro Azules, 2014)

La noche de tus ojos

Ya os digo, desde este mismo momento, a los que os gustan las policíacas, que el asesino queda desvelado muy pronto, yo diría que demasia...