domingo, 13 de diciembre de 2015

El gigante y los pájaros


Piesgrandes es un gigante muy alto, demasiado, muy grande, demasiado, y que está muy sólo...demasiado. Y está tan sólo porque ha tenido que huir de las miradas de los demás, de sus odios y pequeñeces, y ahora vive en lo profundo del bosque. Seguro que ahí está mejor, rodeado de árboles, animalillos y pájaros, muchos pájaros.
En la primavera los nidos se llenan con crias, y un día una de ellas se cae a los pies de Piesgrandes. Desde ese momento el gigante se convierte en su papá: dándole calor cuando le mete cuidadosamente en uno de sus bolsillos,y ofreciéndole gusanitos para comer que encuentra entre las cortezas de los árboles. El pajarito va creciendo, y la amistad entre ellos también, incluso llegado el momento le presenta a su enamorada, al futura madre de sus polluelos. Mientras las estaciones van sucediéndose, la camisa del gigante, aquella cuyo bolsillo dió cobijo a su primer pajarillo, se va llenando con unos cuantos nidos más. Nidos de paja, musgo y plumón que el bondadoso gigante permite que hagan sus, ahora, cientos de pequeños amigos.
Piesgrandes sigue siendo un gigante alto, muy alto, demasiado tal vez, muy grande, demasiado quizá, pero... ya no está solo.
Tierno, conmovedor, aleccionador, muy dulce, como Piesgrandes y con unas ilustraciones taaaaan bonitas, de Rebeca Dautremer no os digo más
(Tit: El gigante y los pájaros.Biondi, G. Timún más, 2011)
 

En una noche de tormenta

(Aviso que esta vez voy a comenzar de un modo poco original)

En una noche de tormenta (¿Qué os había dicho?)  una cabrita blanca se refugia en una cabaña (que digo yo que seguramente será una cueva), y se dispone a relajarse mientras espera que la tormenta cese.
¡Crac1 Alguien había entrado en la cabaña? ¿Quién será? Tic, toc, tic, toc. Era el ruido de una pezuña... parecía ser una cabra. Sintió alivio y decidió conversar.

" -¿Cómo? ¿Quién ha hablado? Está tan oscuro que no me había dado cuenta - dijo una voz ronca y entrecortada."

Voz que pertenecía a un lobo, al que también había sorprendido la tormenta y que había tenido la mala pata (literalmente) de torcersela, lo que le obligaba a caminar con una muleta. Para colmo de males, además, se había constipado.

" - ¡Ah, ah, atchís!
 - ¿Se encuentra bien?
 - Si, me parece que me he resfriado, tengo la nariz tapada... (menos mal, ¿no?)*
 - Jeeee, ahora entiendo porque tiene esa voz (respondió la cabra que por un momento se había mosqueado)*
 - Jaaa, debe ser eso."
* Los comentarios entre paréntesis son míos.
Entonces s desarrolla una conversación entre estos enemigos acérrimos ignorando quienes son. Se cuentan donde viven: uno en el Valle desolado, la otra en el Monte fresco. Piensan a la vez en comida, para cada uno de ellos algo muy diferente, por supuesto, pero ambos coinciden que en el Valle Mullido hay comida en abundancia, mientras a la vez....

" - ¡Hierba! - dijo la cabra
 - ¡Carne! - dijo el lobo"

Pero el sonido de un trueno silencia sus palabras, y ninguno puede escuchar lo que ha dicho el otro. Más tarde es la luz de un relámpago, que ilumina debilmente el interior de la cabaña, la que dibuja unas sombras muy parecidas en la pared. Ambos tienen mucho miedo y eso provoca que se junten sus cuerpos un poco más. Ambos notan algo raro, pero apenas le dan importancia, es mucho peor el miedo que sienten. El miedo lo enmascara todo.
Cuando la tormenta comienza a escampar sigue siendo de noche, sigue sin haber luz suficiente para reconocerse. La noche les ha unido tanto que deciden volverse a ver, pero... ¿cómo lo harán? ¿cómo lograrán reconocerse? Y se les ocurre dar una contraseña, se llamarán "en una noche de tormenta". Así se despiden, hasta la próxima vez que.... se vuelvan a encontrar.
El autor del cuento al final les hace una pregunta a los lectores: ¿Qué hariáis?
(Tit: En una noche de tormenta. Kimura, Y. Duomo, 2014)

miércoles, 2 de diciembre de 2015

La evolución de Calpurnia Tate


- Ya te pregunté una vez y no me contestate: ¿de qué hablas con él?
- Caramba Harry, hay muchas cosas de qué hablar. De bichos y serpientes, gatos y coyotes, de árboles y mariposas y colibríes, de nubes, del clima y del viento... Están los osos y las nutrias, aunque cada vez es más dificil encontrarlos por aquí. Están los barcos balleneros, o...
- Está bien.
-Los Mares del Sur y el Gran Cañón. Los planetas y las estrellas...
- Que si, que si.
- Los principios de destilación (...) las leyes de Newton los prismas y los microscópios, el...
- He dicho que vale.
-La gravedad, la fricción, las lentes, los prismas...
- Ya me hago una idea.
- La cadena alimentaria, el ciclo de la lluvia, el orden natural... Harry, ¿a donde vas?

Calpurnia Virginia Tate es la única chica de un total de siete hermanos. Tiene doce años y un afán por aprender inagotable. Pero no por aprender cualquier tontería. ¡Por supuesto!

- Calpurnia - me llamó - ¿otra vez al río?
- Si mamá - contesté con mi mejor voz de niña buena, alegre y obediente.
- Tráeme primero tu costura.
- ¿Qué?
- No digas "qué" de ese modo, hija. Tráeme tu costura y ya hableremos de ir al río. ¿Y donde está tu gorro? Te van a salir pecas.

Último año del siglo XIX, Estado de Texas, clase media alta, mujer... con estas papeletas, el aprendizaje de Callie consiste en ser una buena esposa, y todo lo que esto conlleva: cocinar asados de carne, tartas de manzana, coser, tejer calcetines y hacer remiendos... Todo lo que ella odia. A ella lo que le gusta es leer, aprender, y descubre que su abuelito puede enseñarla muchas, muchas cosas. Su abuelito y un libro de un señor llamado Darwin, que ella comienza a leer aunque le resulta complicado.

Es un libro maravilloso cuyo final me ha dejado sin palabras porque me ha decepcionado. Me ha sabido a poco, me esperaba otra cosa, otro desenlace... aunque bien es cierto que no tiene sentido que haya desenlace porque la vida sigue, sin más, e imagino que eso es lo que quiere dar a entender la autora. No sé, paranoias mias, no me hagáis mucho caso.

A pesar de todo (y en esto me incluyo) es una lectura fantástica sobre el despertar a la ciencia de una pequeña inquieta y espabilada. A la ciencia y a la vida, porque además de sus visitas al río, al laboratorio de su abuelo y biblioteca, ella sigue con las clases en el colegio, las peleas con sus hermanos, las confidencias a su mejor amiga Lula, y... si, las clases de cocina, costura, tejido de calcetines, aunque con diferentes resultados, no demasiado vistosos.

Me ha encantado ser testigo de la culminación de un descubrimiento, y de la evolución de Callie que se intuye en cada capítulo. Capítulos que comienzan con una cita del famoso naturalista. Además de ser un buen libro para aprender sobre el método científico, resulta muy divertido por el personaje protagonista, sus salidas de tono, pensamientos, y preguntas son, a menudo, desternillantes, y llenas de una gran inteligencia. 
Una lectura muy entretenida, y, a la vez, didáctica. Recomendable para todas las edades (de hecho el libro está en la Sala de Adultos de la biblioteca) Seguro que os gusta... a pesar del final jejeje.
(Tit: La evolución de Calpurnia Tate.Kelly, J. Roca Editorial, 2009)


El abismo

"Una novela poderosa, aterradora y conmovedora que nos sumerge en el oscuro océano de la mente" Qué distinta a la anterior (El...