domingo, 10 de enero de 2016

Damos comienzo al 2016......

¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!...Porque...¿Seguís ahi, no?

Y para comenzar este 2016 dos lecturas: la cara y la cruz del lector. Ya me entenderéis. La primera de las reseñas es un libro para adolescentes, adolescentes a los que el mercado se empeña en mostrar una sociedad catastrófica, triste, inhumana, injusta, vacía de sentimientos, fría, cruel... muy al gusto de Los juegos del Hambre, o Divergente. La segunda es un libro para los más pequeños, un álbum ilustrado que responde a una simple y tierna pregunta: ¿De qué color es un beso?. Comenzamos pues este nuevo año.
  


"Me pregunto que habría sucedido si...
Si la pelota no hubiera ido a parar al otro lado del muro.
Si a Hector no se le hubiera ocurrido ir a buscarla.
Si no se hubiera callado aquel tremendo secreto.
Si...
Pero supongo que entonces me estaría contando a mí mismo otra historia.
Porque, claro, esa clase de preguntas son tan infinitas como las estrellas."

Así comienza este libro del que me esperaba más, mucho más.

"El señor Gunnell me agarró por la oreja y me la retorció con saña, con tanta saña que se me saltaron las lágrimas. Pero no lloré. Yo nunca lloro. ¿De qué sirve llorar? El abuelo dice que, si se pusiera a llorar, lo mismo ya no podría parar; había demasiadas cosas en la vida por las que llorar."

Estoy un poco harta de leer historias sobre sociedades de este tipo. La archiconocida ya sociedad distópica. Por eso digo que no hay nada original en esta historia. Lo he visto en Los Juegos del Hambre, en Divergente, y en antecedentes de mucha más calidad como 1984 o Un mundo feliz. ¿Pretenden enseñar a los jóvenes valores humanos mostrando una sociedad que carece de ellos? ¿Regondeándose en la crueldad, el sadismo, la ausencia de libertad, la falta de empatía, la....? Especialmente crudo es el capítulo donde se narra la muerte del pequeño Eric Owen... ¿Hay necesidad de mostrar tanta saña?

Y después de quejarme amargamente, perdonarme por ello, os contaré que la historia transcurre en Patria, un hipotético país donde está prohibido practicamente todo, y dónde, todo aquel que va en contra de las normas establecidas (no sabemos por quién, no sabemos como se ha llegado a ese estado, no sabemos... no sabemos nada en realidad) desaparece sin dejar rastro. Un país triste, inhumano, sin música, sin color, sin amor, donde se premia a los delatores. Un país donde se convive con el hambre, la desesperación, donde se susurra, se sospecha. Un país con continuos cortes de luz, donde se vive en un permanente susto por los toques de queda, pero donde se va a llevar a cabo el lanzamiento de un cohete que envie a un hombre a la luna.....

" - Es jueves, 19 de julio de 1956, día del lanzamiento del cohete a la luna. Un día que marcará el principio de una nueva era en la historia de la Patria"

Y en este "hermoso" país viven Standish y su abuelo (sus padres desaparecieron). Al chico, de quince años, todo el mundo le considera un poco tonto, aunque luego demuestra que no lo es (una de las incongruencias del libro). Un día se mudan a la casa contigua una familia, los Lush, unos padres con su hijo Hector, que se convertirá en el mejor amigo de Standish. Pero no lo será por poco tiempo (la cuestión del tiempo tampoco ayuda mucho porque va y viene, y a veces no sabes en qué momento se está desarrollando) porque los acontecimientos se desencadenan terriblemente y, como tantos otros, desaparecen. Más allá del muro existente, de las herméticas fronteras, debe existir un mundo de libertad y sueños que se cumplen, y el protagonista quiere descubrirlo. El día señalado, precisamente, el del lanzamiento del cohete.
(Tit: Las tres caras de la luna. Gardner, S. Nube de Tinta, 2013)



 
 ¿De qué color puede ser un beso? ¿De qué color lo pintaríais? Minimoni, que en realidad se llama Mónica, no lo tiene muy claro, de hecho está liada, muy liada. A ella le encanta pintar, es lo que más le gusta en el mundo, y ha decidido pintar un beso, pero.... ¿De qué color?

¿ROJO? Cómo la salsa de tomate
¿VERDE? Cómo las verduras ¡Puag!
¿AMARILLO? Cómo la miel
¿BLANCO? Cómo la luna y la nieve
¿ROSA? Cómo las hadas y las princesas...que no le gustan
O...... ¿GRIS? Cómo el humo

Al final recurre a lo de siempre: preguntarle a mami, que lo sabe todo.

"Mamaaaaaaa, ¿tú sabes de qué color son los besos?" Por supuesto que lo sabe, ¿qué no sabrá una mamá?

Encantador, divertido, dinámico, estupendo para identificar las emociones, a la vez que se descubren animales, plantas, y colores. Un buen método para asociar los unos a los otros.
(Tit: ¿De qúe color es un beso? Bonilla, R. Algar, 2015)



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