domingo, 30 de marzo de 2014

Marie y las estrellas



"A Marie le habían hablado de las estrellas. Pero ella nunca las había visto. Así que Marie siempre andaba buscándolas. En cualquier lugar, a cualquier hora del día, con gente o sin ella. Y no sabía porque no las encontraba"

Y en esa búsqueda le pregunta a las arañas de las cañas amarillas de su cabaña. También le pregunta al puercoespín en el camino, y hasta a la ranita que en el cubo de agua le habla de pequeños peces plateados. Ni rastro de estrellas...¿dónde podrán esconderse?
Un tanto desilusionada y triste de tanta búsqueda, le pide un día al viento que la lleve allí hasta donde se encuentren. Y el viento, obediente, la lleva hasta un baobab (que para el que no lo recuerde, es un árbol muy grande que vive en la sabana africana) que como todo árbol, es anciano, y sabio, y por tanto el si le dice lo que debe hacer para poder ver las estrellas...que no es otra cosa que esperar a que anochezca, porque Marie no sabe que las estrellas solo aparecen cuando uno se va a dormir, por eso ella nunca las puede ver, porque por la noche ella está durmiendo en el interior de su cabaña. Y así es como descubre, tumbada en plena sabana, junto al baobab, los misterios de la noche, su belleza y su inmensidad.

"Y soñó que navegaba por un mar inmenso, por un inmenso mar de preciosas estrellas azules"

Las ilustraciones son muy sobrias, sencillas, simples trazos de acuarela que no restan belleza, todo lo contrario, a la historia.
(Tit: Marie y las estrellas. Millan Dergui, P. Planeta, 2006)

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