101 maneras de leer a todas horas
AVISO Las 101 maneras de leer todo el tiempo seleccionadas en esta obra ilustran los distintos efectos, a veces imprevisibles, que tiene la lectura en los seres humanos. Sin embargo, conviene advertir que ciertas posturas no pueden ser reproducidas por adultos sin la supervisión de un niño. Conclusión: los niños son de goma, los adultos no. El girasol, el clásico, la plastilina, el chihuahua, la diva, la sombrilla, el loto, el avestruz, la gamba, la romántica, la pasarela, el jinete, el muñeco de nieve, el que se queda sin recreo, el nenúfar, la contorsionista, el pensador... Para el nenúfar se inventaron los libros plastificados (aunque solo para bebés, habrá que decirles a los editores que los más mayores también los necesitamos). A la pasarela no le incomoda esa posición imposible entre la silla y la...