viernes, 22 de junio de 2012

Ramón es un niño al que le gusta mucho dibujar y lo hace a todas horas, y en cualquier sitio, hasta que un día su hermano mayor se burla de lo que está tratando de pintar, un jarrón de flores:
"León soltó una gran carcajada.
- ¿QUÉ es ESO? - dijo."
Hay una cierta edad en el que esas cosas te las tomas muy en serio, así que Ramón, que ni siquiera respondió, arrugó el dibujo, lo tiró y trató de hacer un dibujo lo más parecido posible al modelo, pero... después de muchos meses, muchas bolas de papel arrugado, llegó a la conclusión de que era incapaz, así que dejó el la´piz encima de la mesa y dijo:
"- Me rindo-"
A esa cierta edad de la que hablaba no entiendes que rendirse en esta vida es lo último que hay que hacer, pero como aún es muy pequeño, tendrá que ser su hermana Marisol quien le enseñe el auténtico valor de las cosas... (Por cierto! su hermana es más pequeña, pero al parecer, más sabia).
"- ¿Y tú qué quieres?
- Sólo quería ver como dibujas
- Ya no dibujo, ¡lárgate!"
Y eso hizo, salió corriendo pero con la última bola de papel que Ramón había despreciado, y al perseguirla por toda la casa hasta su habitación, descubrio que su hermana coleccionaba "sus obras", y entendió lo que significa: CASI.
Ramón entonces comenzó de nuevo a dibujar, o casi, a escribir poesía, o casi, y  sobre todo comenzó a disfrutar... ¿o casi?. Y Ramón desde entonces fue casi feliz, que no esta nada mal, ¿verdad?.
Álbum ilustrado que cuenta una historia sencilla pero muy eficaz si lo que se quiere es explicar a los niños la importancia de ser ellos mismos, y el valor de lo que hacen, a pesar de los demás y sus comentarios.
(Tit: Casi. Reynolds, P.H. Ediciones Serres, 2004)

viernes, 15 de junio de 2012

Si estás cansado de asociar colores pastel al mundo de la infancia este es tu autor. Xavier Deneux trabaja y vive en París (que suerte!), y desde allí nos invita, una vez más, a que el negro sea el color con el que jueguen los más pequeños.
En esta ocasión son los sueños los protagonistas de unos dibujos con los que se identificarán enseguida, pues son sencillos, de pocos trazos, con colores planos (además del negro, rojo, verde, y un plateado fantástico) tal como dibujarían ellos mismos.
Hacer magia y deslizarse por un tobogan, columpiarse en un campo de amapolas, hablar con las ballenas, o ser príncipe/princesa son algunos de los sueños infantiles que se incluyen en este mini cuento de prácticas tapas de goma destinado a niños de 0/5 años. Bon apetit! que diría (digo yo) el autor.
(Tit: Mis sueños. Deneux, X. Océano, 2012)

miércoles, 13 de junio de 2012

¿El uso de la razón comienza a los siete años? ¿Eso no era una leyenda urbana?. Digo yo que dependerá de cada niño, lo cierto es que cada personita pequeña madura a una edad y otros, por ejemplo... no lo hacen nunca.
Sea como fuere, esta historia va sobre princesas y paciencias perdidas, aunque al final lo único importante sea, al parecer, el uso de la razón y la búsqueda de respuestas a preguntas que todo niño que se precie se hace alguna vez, como: ¿dónde hacen paciencia y como se puede prestar?, o ¿cómo se buscan las cosas invisibles? y ¿porque a las madres no les gustan las princesas?... Ah! ¿pero es que a las madres no les gustan las princesas?, esto es nuevo, yo lo ignoraba, me quedé en la generación en la que a todas las niñas, madres, y abuelas les gustaban las princesas, ahora, parece ser, no es politicamente correcto porque dan una imagen de "mujer-florero" que no es nada positiva.... ?????.
Lo que si me ha gustado de este libro es que defiende el uso de la imaginación como recurso para encontrar respuestas, pero también para hacerse preguntas, y también la presencia del libro como herramienta indispensable. Mariú, que asi se llama la protagonista de este cuento, encontrará todas las respuestas e incluso encontrará la paciencia que habia perdido su madre, hecho que, al parecer, es muy común, entre las madres de niñas de siete años.
(El día que mamá perdió la paciencia. Gopegui, B. Ediciones SM, 2009)
"Solo por un día" es la frase que repite a modo de mantra este libro, que enseña la necesidad de ser libre para poder crecer, de "volar" lejos de un mundo sobreprotector para ser quienes realmente somos en realidad.
"Oh", dijo el árbol cuando vio una pequeña semilla aferrada a su ramita: "¿Todavía aquí?, si no te das prisa, vas a perder el viento".
Pero la pequeña semilla no se movió
"Si no te das prisa, vas a perder a tus amigas".
Nada: la pequeña no se movió.
Con unas ilustraciones sin complicaciones, sencillas, de trazo ingenuo y delicado, asistimos a la relación de un árbol con una de sus semillas, y como éste justifica el miedo de la pequeña, protegiéndola hasta que el destino en forma de urraca, hace que la semilla se desprenda de la rama en la que sigue prendida y cae ... quiensabedónde.
"Pasaron los meses del sol y del viento. Un día al otro lado de la colina, el árbol vio, en medio del prado... un tronco derechito, esbelto, color ceniza..."
Y el árbol entendió, como también hacemos los humanos, que cualquier parte donde haya un hermoso prado en compañía de una flor, es un buen lugar para echar raices y dejar atrás el miedo, la vergüenza....
La vida es una aventura para descubrir y aprender, y de ese modo hay que contarselo, siempre, a los más pequeños, este es, sin duda, un buen libro para hacerlo.
(Quiensabedónde. Valentina, C, ilustraciones de Giordano, P. Adriana Hidalgo Ed. 2011)