viernes, 20 de diciembre de 2013

Karl y la torre misteriosa


"En la vieja ciudad donde vive Karl hay una alta torre con una forma muy extravagante que tiene una campana dorada en lo más alto"

Y dicha campana es la encargada de anunciar las tres comidas del día, aunque...la campana no suena sola, claro!... ¿ quién es el encargado de tocarla y de que los habitantes de la ciudad sepan cuando hay que comer?....¿Pensáis que alguien se puede olvidar de comer, con lo rica que está la comida?...Pues debe ser que en la ciudad donde vive Karl así es... Sin embargo llega un día que la campana no suena y Karl se mosquea un montón...

"- Habrá sido un capricho del viejo Tokimori"

¡Vaya!..¿el viejo Tokimori?...¿quién será? se pregunta Karl, porque él ignora que hubiese alguien allí arriba. Pues según le cuentan el encargado es una criatura espantosa, con la boca retorcida y que se come crudos a los niños. Sin embargo a el no le convencen esas explicaciones y quiere comprobar por si mismo si eso es verdad. Y gracias a su inconformismo y a su curiosidad, descubre que el viejo Tokimori no es como le habían contado, que tiene un problema y por eso no puede tocar la campana.

¿Y cual es ese problema?...¿Le podrá ayudar Karl?.....El sombrero que le da energía ha quedado enganchado en una de las aspas del molino que hay más abajo de la torre y no puede llegar hasta el, pero...Pero Karl le ayuda y gracias a eso, él mismo descubre que lo que quiere de verdad....

" - Quiero ser libre como las nubes y conocer un montón de cosas misteriosas"

Una historia sencilla con unas ilustraciones muy básicas cuyos protagonistas son animalitos. Todo muy del gusto nipón, que creo es de lo mejorcito para los primeros lectores.
(Tit:Karl y la torre misteriosa. Terada, J. Barbara Fiore, 2013)


La esperanza es una niña que vende fruta


Es la propia autora quien nos da una pista sobre la temática de este libro, que no puede ser más actual:

"...tras ilustrar la historia del viaje de una niña imagino mi futuro como mujer"

Mucho más agradecida que ver las noticias del telediario, resulta esta historia que habla del papel de la mujer en la India, de la mujer-niña y también de la mujer-adulta que, en este caso, se encarga de contar e ilustrar, pero que también fue niña aunque no sufriera las penurias de las pequeñas a las que ve en su viaje en tren.

"Desde que nacemos algunas cosas nos vienen dadas, pero lo más importante es prestar atención a los cambios que da la vida y como podemos caminar hacia el futuro."

Tremendamente actual, ¿crudo?, no, quizá tan sólo real, es esta historia de la mujer, de la niña india...¿o quizá sea sólo la historia de un ser humano, sin más?. Un viaje en tren, unos ojos que transmiten mucho (quien ha estado en la India lo sabe bien, quién ha visto fotografías de sus gentes también), miedo, esperanza...si, esa que según la autora reside en una niña que vende fruta.
Una historia sencilla, bien contada, tan real como el mismo viaje de la vida lo es. Bueno para que los niños conozcan otras realidades, sin la crudeza de los informativos.

(Tit: La esperanza es una niña que vende fruta. Das, A. Libros del Zorro Rojo, 2013)