La pastelería mágica


Bee llega a la capital de Aradyn y se convierte de la mañana a la noche en aprendiz del pastelero, que es un hombre bueno y le perdona que le haya intentado robar uno de sus famosos bollos, Bouts, que llevan su nombre. Trabajando en el obrador descubrirá que tiene un don especial para hacer masas cargadas de tristeza, alegría, valentía, o amor, según sean sus emociones al hacerlas. Pero esta magia, que poco a poco va calando en las gentes del empobrecido reino, no será suficiente para luchar contra el malvado mago Joris que tiene confinada en palacio a la princesa Anika, y está obsesionado con el cultivo de tulipanes. Tan obsesionado que no le importó acabar con todos los árboles del reino para darse el gusto de tener cientos de variedades de bulbos

Bee se empeña en liberar a su nueva amiga, y acabar con la tiranía del mago. Para ello organiza un descabellado plan, en el que el pastelero maese Bouts y Will, el hijo del herrero, tendrán también protagonismo. Un viaje por mar, donde los poderes del mago no son efectivos, les llevará a correr una serie de aventuras y descubrirán muchas cosas que cambiarán el destino del reino de Aradyn y el suyo propio.

¿Me ha gustado? Pues no, lo siento, me parece una historia simple, plagada de tópicos, con personajes muy poco creíbles, incoherente, y muy infantil. Y esto último lo digo porque los protagonistas son bastante más mayores, y su lenguaje es poco acertado (por decirlo de alguna forma) Si es una novela destinada al público juvenil su temática y la forma como la desarrolla se queda corta. Si es una novela para público infantil no deja de ser un batiburrillo de situaciones, de lo más "tontorronas". Y aquí van algunos ejemplos:

"- ¡Qué cosa más descabellada! - exclamó Bee - más que descabellado, es magia. La magia solo lo hacen los magos, y yo no lo soy.

- Bueno, están los brujos y las brujas - intervino Will - Algo de magia hacen.

- Los brujos y las brujas son todos unos tontos - dijo Bee - Yo no soy como ellos."

"Una sombra pasó por la cara de Bee. Parpadeó y se sentó de golpe con el alma en vilo. A sus pies se erguía una alta silueta, la de un hombre con túnica negra y rostro estrecho y alargado. Su pelo era negro y abundante, con una franja blanca, como las mofetas. Tenía las manos juntas por delante, y las gruesas cejas que apuntaban a la nariz lo hacían parecer muy disgustado." (La descripción, en femenino, de Cruella de Vil, vaya)

"Era la hora de cenar. Bee lo pasó de fábula comiendo el asado con patatas de la señora Weatherwax, y sumándose a la bromas que le hacían a Will sus hermanas" No es muy coherente en un reino empobrecido cenar asado con patatas, ¿no?

"- ¿Estás bien Will? - preguntó
- Creo que si... Si, estoy bien - contestó - Ha sido... pues no ha sido lo que me esperaba, la verdad.
- ¡No estarás herido!
- No, que va, en absoluto. Si casi no he desenvainado la espada. Pero cuando han sacado las suyas los marineros... ¡Nunca me había latido tan fuerte el corazón! Parecía que se me fuera a salir del pecho. Y la capitana Zay... Ha matado a uno de los marineros. Si no llega a ser por ella..." Es una batalla naval, piratas incluidos, que la autora resuelve en tres páginas.

"-¿Desembarcar en esa rareza de isla? - La capitana se mostró dudosa - Lo más seguro es que habrá lobos, o algo que os coma, tan sabrosos que sois. Es una misión para hombres, no para chicos."

Pasteles llenos de magia, princesas confinadas contra su voluntad, una mujer pirata, un mago malísimo, y decenas, centenas, miles de tulipanes que han sustituido a los árboles (mensaje ecologista también hay) Original lo que se dice original, no es. A mi no me ha gustado, me esperaba otra cosa, me esperaba más, pero habrá gente a la que si, supongo, y me parece de lo más respetable. Para gustos los colores...como los de los tulipanes.
(Tit: La pastelería mágica. Zahler, D. Ediciones Urano, 2018)

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