Feliz no cumpleaños
En 1888 Lewis Carroll escribía en su Diario: "No fue fácil conectar en mi mente la nueva cara con el viejo recuerdo, el desconocido con la otrora tan íntimamente conocida y amada "Alicia", a quien siempre preferiré recordar como una mocita de siete años totalmente fascinante". Así se refería a su encuentro con Alicia Liddell, la pequeña que le inspiró el personaje de Alicia, años más tarde cuando ésta ya estaba casada y tenía más de treinta años.
Imagino entonces la decepción del autor si tuviera oportunidad de leer esta novela, Feliz no cumpleaños, en la que Alicia recién cumplidos los dieciocho se ha convertido en una incipiente fotógrafa, mujer rebelde, comprometida con los más desfavorecidos, amante de la libertad y del movimiento progresista, en un Londres caótico en plenas elecciones municipales con graves problemas de inmigración y antisemitismo. La novela alude constantemente al País de las Maravillas (se nombra hasta en ciento cuarenta y cinco ocasiones, incluso en algunos párrafos hasta tres veces consecutivas), a los recursos de la obra original y a sus personajes, para contar una historia de Alicia en el País de las Maravillas con... un giro inesperado.
Así, Un giro inesperado, se llama la colección que utiliza cuentos clásicos para ofrecer otra versión o, dicho de otro modo, preguntarse "qué hubiera pasado si"... La Bella y la Bestia, Frozen, La Bella Durmiente, Peter Pan son algunos de los títulos que Disney se ha propuesto "leamos" de otro modo, además de este que versiona el libro de Lewis Carroll. ¿Es una falta de originalidad emplear un texto para crear otro? ¿Es más que conveniente adaptar los clásicos a la sociedad actual como ya hicieron en su momento otros escritores? ¿A favor o en contra de la reescritura? El debate está servido, pero no es éste el lugar para debatir. Veamos primero cuál es la trama de esta entrega.
Alicia tiene dieciocho años, le encanta la fotografía y no soporta el afán de casamentera de su hermana mayor. Si tiene que decidir con quién pasar el tiempo elige al abogado (Katz) que ha conocido hace poco y que parece tener las mismas inquietudes que ella. Sin embargo, los amoríos quedarán en un segundo plano porque en las últimas placas que ha revelado aparecen personajes del País de las Maravillas que ya prácticamente había olvidado: la Reina de Corazones, el Sombrerero Loco, el Señor Oruga, el Lirón, el Dodo... ¿Es el mundo real una copia del mundo de fantasía, o es al revés? ¿Han ido en su busca a su mundo real? Si es así la cosa debe ser muy grave. Y efectivamente lo es: la Reina de Corazones se ha vuelto loca (si cabe aún más) y está matando a todos sus súbditos porque quiere reunir el mayor número de juguetes, para luego acabar con el País de las Maravillas.
A mi no me ha gustado este libro (desconozco si otros de la colección serían de mi agrado, intentaré leerlos todos...con paciencia, eso si) además de la reiteración citada que resulta muy cansina, la trama no incita a seguir leyendo, resulta aburrida, sin pies ni cabeza (y no, no es por mimetismo con la locura del entorno), resulta agotador que Alicia tenga que dormirse y soñar una y otra vez para reencontrarse con el mundo maravilloso que la atrapó cuando tenía siete años. ¡No tiene ningún sentido querer volver a vivir la infancia! Es algo pasado, maravilloso, único... ¿Por qué repetirlo? A mi me da la impresión de querer sacar rédito a costa de obras maestras que son irrepetibles. El libro original se escribió con una finalidad muy concreta, y en homenaje a una niñita que en el momento en que creció dejó de lado ese mundo de fantasía. Lewis Carroll no entendería esta novela, como tampoco la he entendido yo.
Quiero destacar también dos errores documentales que he encontrado. Se habla de la utilización del arsénico por parte de las mujeres como remedio de belleza. Efectivamente a finales del siglo XIX en los periódicos se anunciaban unas obleas de arsénico para el cutis que aseguraban acabar con las pecas y las espinillas, pero esto sucedía en EE. UU no en la Inglaterra victoriana como nos hace creer la escritora. El otro error es la aparición de las nueces pecanas que come Alicia que, aunque es cierto que se introdujeron en Europa en el mismo siglo, lo cierto es que no tuvieron mucho éxito y no tuvieron gran difusión. Son dos detalles que hablan del origen estadounidense de la escritora pero que no tienen sentido en la Europa del XIX, por mucho que en ambos países hablen inglés.
Feliz no cumpleaños (Liz Braswell. Planeta 2021)
Comentarios
Publicar un comentario