martes, 29 de mayo de 2012

 

Una de las dedicatorias de este libro lo dice bien claro: "Para William Goldam, por La princesa prometida". El autor (Martín Piñol) es un entusiasta de esta historia, como yo misma (ya lo he confesado en otra ocasión) y su cuento así lo demuestra.
Se le pueden perdonar algunos "defectillos" (bajo mi punto de vista) a saber: que haya poca coherencia temporal, o que resuelva algunos capítulos con comentarios personales donde parece que se le ha acabado la inspiración; que utilice muchísimos de los recursos que aparecen en el cuento de Goldman (incluso me parece que algunos de los personajes, sus comentarios, su actitud son idénticas); o que haya una trama central bastante extensa, y sin embargo el final lo resuelva en "dos patadas". Pero aún así, con estos, para mi "defectillos", el cuento se lee con mucha facilidad, es divertido, irreverente, original.... vamos como La princesa prometida. Una "historia de amor" diferente (y tanto), una historia de amor entre dos "raritos" que no ven sus diferencias, al fin y al cabo ¿el amor no es ciego?. En conclusión: una historia muy divertida.
(Los dragones de hierro. Piñol, M.Alfaguara, 2010)

miércoles, 23 de mayo de 2012

- ¡No puedes tener miedo a la oscuridad!. Los mochuelos nunca tienen miedo a la oscuridad.
- Este mochuelo si.
- ¡Los mochuelos son aves nocturnas!
- Yo no quiero ser un ave nocturna. Quiero ser un ave diurna.
¿Cuántas veces en nuestra vida hemos querido ser algo que no eramos?. ¿Cuántas más nos hemos empeñado en no querer hacer algo que no nos convenía? ¿Y cuántas veces habremos hecho algo que en realidad no deberiamos haber hecho?..... MIEDO, nos puede, a veces, el miedo.
Pues esta es la historia de Plop (el nombre le va que ni pintado a este pequeño mochuelo de enorme narizota), de su miedo a la oscuridad, y de cómo logra vencerlo cuando se da cuenta de que no es tan horrible como el se cree. Con la ayuda de diversos personajes descubrirá que la oscuridad puede ser emocionante, agradable, divertida, necesaria, fascinante, maravillosa y hermosa.
Siete capítulos para intentar que el pequeño mochuelo, que debe hacer su primer vuelo nocturno, salga a lo desconocido, a la oscuridad sin ningún temor. Siete capítulos para descubrir que tememos a lo desconocido, pero que siempre hay gente dispuesta a ayudarte, y que no puedes renegar de ser quien eres, tan solo descubrir tus posibilidades y sacarles todo el partido posible.
Una historia encantadora, con unas ilustraciones en blanco y negro de lo más divertidas (los personajes no son "guapos" pero si tremendamente simpáticos. Divertida y necesaria porque.... ¿quién no ha sentido miedo alguna vez?.
(Tit:El mochuelo que tenía miedo de la oscuridad. Tomlinson, J. Edelvives, 2009)

lunes, 21 de mayo de 2012

Emotivo y aleccionador cuento que narra, entre enormes ilustraciones de árboles, pajaros, gatos y mariposas, la conversación entre un niño y su abuelo durante un atardecer y cómo, seguro, ese momento, ambos, lo recordarán siempre. La sabiduría de los mayores, la ingenuidad de los niños se entremezclan para contarnos lo importante que es vivir observando la Naturaleza. El niño aprenderá que observando y respetando el medio natural, le será más fácil conseguir lo que se propone. En algún momento sus páginas me han recordado a una de mis debilidades en ilustración: Jimmy Liao.
- Abuelo ¿tú crees que yo podría subir a lo alto del ciruelo?
- Claro que si.
- Pero, ¿tal vez debería ser más grande?
(El abuelo pone el ejemplo de los icebergs que a pesar de ser grandes, se deshacen)
- ¿Más fuerte?
(El abuelo pone el ejemplo de los dinosaurios, que a pesar de ser muy fuertes, desaparecieron)
- ¿Qué necesito?
(Y entonces el abuelo contesta con la sabiduría que dan los años)
- Paciencia, tocar, sentir, pensar en el árbol, hasta encontrar el modo de trepar por él.
¿Lo conseguirá?.....
Las ilustraciones ayudan a entender el mundo natural, son muy hermosas, en ellas prima el concepto del color, y la figura humana, tanto del abuelo como del niño quedan en un segundo plano. Los  verdaderos protagonistas, aquí, son los árboles.
(Tit: Los caminos de los árboles. Bruno, P;Cabassa M. La Fragatina, 2011)

martes, 15 de mayo de 2012

 

Una historia de lo más habitual. Merlin es un perro cuya placentera vida se ve alterada por la llegada de un bebé. A partir de ese momento (lo que sucede siempre, no tiene más miga la historia) el rey de la casa ya no es él, así que tiene que buscar amistades y cariño en otra parte. Eso le lleva a trabar amistad con una gata, cuyo nombre es Nomegusta, que a su vez también se queda preñada.
Pero el peor momento está por llegar cuando vienen las primeras vacaciones en las que Merlin estorba (si, esa es la cruda realidad de nuestras mascotas) y tiene que quedarse al cuidado de los vecinos (menos mal) porque "sus padres" pasan de llevarle también a él a la playa (bastante tienen con cuidar del recién llegado). 
¿Me habrán abandonado? ¿No me querrán ya? ¿Se acordarán de mi cuando vuelvan?... siempre me lo he preguntado. Qué debe pensar, ya no sentir, un animal cuando te vas durante unos cuantos días y rompes su rutina, pero sobre todo, rompes el lazo de cariño y complicidad que te une...
Un álbum muy simple, con dibujos muy "infantiles", me han recordado al patchwork, con una gama cromatica muy escueta: rojo, azul y rosa.
Aunque no dice nada que no sepamos ya, su desarrollo es útil para explicarle a un niño la relación con la mascota de la familia y los posibles viajes que puedan surgir.
(Tit:La mascota de Merlin. Alcazar, E. Ediciones B, 2011)

martes, 8 de mayo de 2012

"Apreciado caracol: quisiera hacerle una pregunta: ¿Querría ústed bailar conmigo?. ¿Encima de su casita, tal vez?". Esta invitación no resultaría extraña (más aún, quiero decir) sino fuera porque quién la hace es un elefante, pero de este modo comienza este curioso cuento que, página a página, nos descubre el ansia escritora que tienen todos los animales del bosque.
La ardilla le escribe a la hormiga, ésta al elefante, el elefante a la ardilla, ésta al oso, la tortuga al caracol, el caracol a.... hasta una carta se escribe así misma!. ¿Pero queda alguién a quien otro alguién no le escriba una carta?..... Pues si, el pobre topo, que dada esta pobreza literaria decide, también, escribirse así mismo.
Gracias a estas misivas los niños aprenderán algo más sobre la amistad, la soledad, la glotoneria, la vergüenza, el equilibrio o la prisa. Todo el que quiere decir algo lo dice, sin más, aunque pueda sonar ridículo: "Apreciada ardilla: eso que has visto no es que el viento me volcara, no creas, es que estaba bailando. Para ti. Porque has pensado en mi. No tienes que hacer más. Tu querida mesa".
Y si piensas que hasta aquí podiamos llegar, ¡una mesa escribiendo!, lee esto:
"Hoy me gustaría contarte mis recuerdos. (...) llegué a una playa de azúcar y vi a la jirafa, que me hizo una reverencia, y me sentó en una silla de fruta confitada (...) El sol se puso en mi honor, salió la luna y llovieron gotas de miel (...) me construyeron un palacio y yo..."
Si, una hormiga con mucha imaginación para la escritura, tendrá éxito, seguro, incluso yo diría que es un poco filósofa también: "Ser hormiga, en el fondo, es algo contradictorio".
Y es que en el mundo de los cuentos todo es posible.... hasta que un oso acabe convertido en una carta, ¿no os lo creeis?, pues leer el cuento.
(Tit. Cartas de la ardilla, de la hormiga, del elefante... Tellegen, T. Destino, 2001)


¿Por qué no habla mi gata? es un libro para primeros lectores perteneciente a una nueva serie, Pepe piensa, que llega a Barco de Vapor (Editorial SM). El texto es del autor francés Michel Piquemal y las ilustraciones de Thomas Baas.
Pepe es un niño que se hace muchas preguntas, como todo niño que se precie, sobre cosas importantes de la vida, como por ejemplo, en este caso, el lenguaje delos animales.

Comparte sus confidencias y problemas con su gata Bergamota, pero ella no le contesta  nunca, así que decide enseñarle a hablar: Repite lo que digo Bergamota: SOY-U-NA-GA-TI-TA. Pero  cuando la pobre gata contesta lógicamente  - ¡Miau!- el se enfada y va corriendo a su padre a preguntarle porque los gatos no pueden hablar.

A partir de ese momento el padre le explicará el idioma felino, tan diferente al humano, y lo importante que son ambos para comunicarse, bromeará con su hijo hasta que éste acaba por imitar el lenguaje de su gata, y al final Pepe llegará a la conclusión que aunque no hablen el mismo idioma, Bergamota y el, la querrá igual: Yo te miauquiero igual, ¿sabes?.
Al final del libro hay una serie de juegos para pensar, propuestas para dialogar con los niños sobre el tema del lenguaje, y en este caso hasta un diccionario gatuno.

La traducción del titulo no se ajusta al titulo real del francés ( Parle-moi petite chat) háblame gatita sería más correcto, y el nombre del niño (Piccolo) no es demasiado acertado, quizá Pablo no suene “tan duro”, tan “de mayor”.
En esta entrega se habla sobre el poder de las palabras, del lenguaje, lo importante que es la comunicación entre los seres vivos, ya sean animales o humanos. Pero también se habla del respeto a los que son diferentes, el respeto a los animales, el respeto hacia los que hablan diferente, y la gran suerte que tenemos de podermos comunicar con todos ellos a través del lenguaje, aunque cada uno hable el suyo propio.

Imagino que un niño despierto, si es que no lo son todos a esta edad (el libro se recomienda para niños a partir de  seis años) podrá preguntar incluso si el nombre de la gata, Bergamota, significa algo. Y ahí tenemos que estar los mayores al quite para saber explicar otro mundo complejo y otro lenguaje, el de las especias y como nos sirven para cocinar, llegando incluso a preparar un postre, como el arroz con leche a la bergamota.
(Tit: ¿Por qué no habla mi gata?. Piquemal M. Barco de Vapor, Ed. SM, 2012)

sábado, 5 de mayo de 2012

LA ESCUELA DE MAGIA Y OTROS CUENTOS
Son cuatro las historias que nos propone el escritor Michael Ende: La escuela de magia, No importa, Moni pinta una obra maestra, y la última Tabarrón y Gangosete.
He de decir que todos las historias me han parecido de lo más absurdo, sin embargo, es cierto, he descubierto ideas de lo más sensatas, precisamente donde impera el absurdo:
"Sólo los inútiles y la gente desleal se quedan con lo que en realidad no necesitan y arrastran al mundo al desorden", o "Todo está relacionado de alguna forma misteriosa con todo lo demás, porque en realidad todo es uno". Pero sobre todo una pregunta, LA PREGUNTA, que parece muy inocente pero que no lo es: ¿Estás seguro de lo que deseas?..... AJAJAAAAAAAA!!!!!!!..... en realidad la respuesta no es tan sencilla, y ahí está lo bueno.
Bien, el caso es que en este libro encontraremos un viaje a Desideria, "el único país donde desear todavía sirve de algo" y asistiremos a varias clases de magia impartidas por el profesor Algamarino, y donde podremos comprobar que no siempre resulta sencillo saber lo que uno quiere, y que cuando uno tiene lo que quiere a veces no es lo que en realidad quería.... ¿os habéis perdido?. ¿Veís?, no os queda más remedio que leerlo.
Conoceremos a un repelente niño que no para de decir "no importa" y que eso le permite hacer lo que le viene en gana, lo que ocasiona un quebradero de cabeza a un pobre hombre que tiene la desgracia de toparse con el. Lo dicho, repelente.
Disfrutaremos de la creación de la obra maestra de una pequeña de seis años durante todo un día, y como va tomando forma con cada uno de sus trazos, hasta que llega la noche y tiene que acabarla.
Y finalmente sabremos de la existencia de dos hermanos, descubiertos por Estanislado Respingado, famoso majaderólogo en su viaje al Absurdistán que, al parecer, son uno solo, porque en realidad sufren un sindrome que les hace ser olvidados fácilmente, al menos uno de ellos, porque el otro.... ¿existe de verdad?.... ya no lo se, parece que lo he olvidado.
Entretenido, para leer en un Pis-Pas, debido precisamente a lo absurdo que resulta.
(Tit.La escuela de magia y otros cuentos. Ende, M. Barco de Vapor, 2010)

viernes, 4 de mayo de 2012

El hombre que entraba por la ventana

"Erase una vez una muchacha, Melania la Fuente, que miraba de frente y amaba fuerte"
Un historia de una perdida, de un reencuentro, de una esperanza, de una tristeza. Tan triste como un fado, tan hermosa como un fado. Ilustraciones de Gabriel Pacheco, como siempre, maravillosas, con una nota musical roja que aparece, de vez en cuando, en alguna página, como único color.
"Cuando parece que un fado se muere, aún guarda una nota secreta (...) y la deja escapar lánguida como el olor de las flores de los tilos al anochecer".
La última imagen del libro es una figura femenina en un cementerio frente a una lápida. Llueve y todo está gris, menos su paraguas azul y la brizna celeste que parece nacer en el mármol.
Bellisimo.
(Tit. El hombre que entraba por la ventana. Moure, G. Ilustraciones Pacheco, G. Ed. SM 2010)
Los gemelos vuelven a casa, a San Francisco, pero no de manera usual evidentemente, si no a través de una línea telúrica, que les deja cerca de Alcatraz de donde Perenelle Flamel ha logrado escapar. Aún no son capaces de dominar las artes mágicas en que han sido despertados (por cierto, siempre aparece esta palabra en mayúscula, ignoro el motivo), pero aún queda una mucho más poderosa y de la que el doctor John Dee es un maestro: la nigromancia, el poder de resucitar a los muertos, y a la que va a recurrir, pero... ¿a qué gemelo utilizará para despertarle en esta magia?. Esta es fácil, ¿no?.
Su intención, la de Dee, no es otra que despertar a la Madre de todos los dioses, Coatlicue (quién me hubiera dicho a mi, licenciada en Antropología Americana, que la vería en una saga de aventuras juveniles, si es que la imaginación no tiene limites.... lo que no entiendo es como hay gente a la que no le gusta leer.......) quién, al parecer, tiene bastante mal genio y es carnivora, con lo que esto significa.
Lo que en realidad pretende, sigo hablando de Dee, ya ni siquiera es tener completo el libro de Abraham, lo que quiere es hacerse dueño del mundo (nada nuevo porque todos los malos tienen esa fijación) acabar con todos los Inmemoriales, los Oscuros y los que no lo son, soltar a todas las criaturas monstruosas, sembrar el caos en la Tierra y... ponerle solución después. Qué follón!
A estas alturas de saga me van quedando varias cosas claras:
1. Alicia en realidad no cayó por una madriguera, utilizó una línea telúrica
2. Los Oscuros Inmemoriales son unos seres amargados que nos odian, a los humanos quiero decir
3. Es cansadísimo ser Inmortal, Inmemorial, o mortal con poderes
4. Este hombre, Michael Scott, es una eminencia en mitología, sea la que sea, y la imaginación que despliega es solo comparable con la abundancia de documentación que utiliza. Una maravilla, sin ninguna duda.
"...le hemos perdido, ahora está del lado de los Oscuros Inmemoriales". Así concluye este cuarto libro. ¿A quién se referirán?. ¿No me digaís que no estáis deseandito leerlo?
(Tit: El Nigromante. Los secretos del Inmemorial Nicolás Flamel. Scott, M. Ed.Roca 2011)

El abismo

"Una novela poderosa, aterradora y conmovedora que nos sumerge en el oscuro océano de la mente" Qué distinta a la anterior (El...