Esmeralda y yo
Si tienes que echar mano de un pez, aunque éste sea un "luchador de Siam" y preciosísimo, para contarle tus problemas es que la cosa está muy mal, pero mucho. Y eso es precisamente lo que piensa Ángela cuando tiene que dejar su pueblo, su colegio, y sus amigos, para trasladarse la ciudad donde le espera un nuevo colegio, una nueva clase, y unos nuevos amigos (o enemigos) Así que no tiene más remedio que contarle las cosas a Esmeralda, su pez, que parece entenderla a las mil maravillas, y hasta le contesta: giro a la derecha es un si, giro a la izquierda es un no.
Conocerá a Lucía, una niña muy cotilla, guapa guapísima, y pesada pesadísima. Y con ella a su grupo de amigos, que no tiene nada que ver con su grupo de amigos del pueblo, faltaría más. Pero entre todos ellos está Inés, con quién si que entabla una buena amistad porque, al parecer, tampoco aguanta a Lucía y sus cotilleos. Entre mentiras, invitaciones a merendar, y conversaciones con Esmeralda se pasa el curso volando, tanto, que llega la Navidad repleta de sorpresas. Sorpresas, rebuznos, relinchos, cacareos, mugidos.... ¿Qué de qué hablo? De una función de Navidad de lo más divertida y loca.
Lectura fácil, divertida, algo simple, pero ideal para amantes de los finales felices...y no digo más.
(Tit: Esmeralda y yo. Cortés Amunarriz, J. Anaya, 2016. VII Premio LIJ Ciudad de Málaga)
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