Inventario


Demasiadas advertencias para comenzar un libro, me parece a mi. ¡Ah, ya decía yo! En la advertencia número seis puedo leer: "...quedan más advertencias, pero no tiene sentido transcribirlas ahora. Se advertirán en el momento oportuno" (Espero que no sean muchas más, menudo rollo)
Pasamos de las advertencias a las invenciones, de lo más disparatadas ¡Qué bien! No hay nada más divertido que las cosas que no tiene sentido, aunque...bien mirado...estos inventos tienen todo el sentido del mundo. Ya lo comprobaréis vosotros mismos.
En este libro podemos encontrar inventos que si no están ya en el mercado, deberían estarlo porque son muy, pero que muy prácticos, como os demuestro a continuación:

- El recuperador de balones. Un ahorro de dinero para las madres, y menos sustos para los viandantes
- El levitador de profesoras de matemáticas. Imprescindible, sobre todo si se te da fatal esta asignatura (adjunta advertencia. ¡Lo sabía!)
- El satélite de besos. Debería ser obligatorio (Hacen tanta falta...)
- La catarata portátil. ¡Me encanta! Creo que es mi favorito. No veo el momento de comprarla, sobre todo para utilizarla en las olas de calor. ¡Que gustazo!

Pero aquí no acaba la cosa, no: tendedero musical, el árbol de la risa, el pasadizo portátil.... ¿Lo que menos me ha gustado? La publicidad. ¿Os lo podéis creer? Ni que lo hubiera hecho a propósito.
Muy divertido, original, gamberro, desternillante, disparatado...gamberro ¿lo he dicho ya? Jejejeje
Si aún no lo habéis leído, ir a leerlo ya...¡Vamos, ya! ¿A qué esperáis? (Y alguno me puede contestar: a que inventen un teletransportador de niños. ¿Noooooo?)
(Tit: Inventario. Maestro, P. Edelvives, 2016)

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