La niña Halcón
La niña Halcón, del original inglés The good hawk, es el primer libro de la serie Shadow Skye, una versión mítica de Escocia donde los protagonistas son dos adolescentes pertenecientes al mismo clan, Clann-a-Tuath: Jaime, pescador poco dotado para este arte, al que el miedo, algo prohibido, le supera y parece poco dispuesto a creer en si mismo; y Agatha, una niña discapacitada con el poder de hablar con los animales, algo también prohibido, que forma parte de los Halcones, aquellos que vigilan desde las torres que ningún enemigo les pille por sorpresa.
Ambos se verán sobrepasados por una primera aventura, la boda concertada, con el fin de llegar a un acuerdo político y defensivo, de Jaime con la pequeña Lileas, natural de la cercana isla Raasay. La tradición manda que la pareja pase su primera noche en una barca en el mar, pero al reciente matrimonio se le unirá de manera sorpresiva Agatha, y los tres juntos serán espectadores del ataque llevado a cabo por ocho navíos deamhain que incendian, asesinan, y tomando prisioneros parten de regreso a Norvega.
A partir de aquí se relata la expedición de Jaime, Lileas y Agatha que, siguiendo el rastro de los supervivientes del clan, y acompañados de un personaje más que se encuentran medio ahogado en el mar, abandonarán sus tierras para adentrarse en las tierras salvajes del este, un reino que quedó destruido, según las leyendas, por el miedo y la superstición, y en el que viven sólo monstruos y bestias salvajes. Tendrán que dejar sus miedos atrás hasta descubrir el modo de cruzar el mar que les separa de Norvega, la tierra aún más al este, donde viven los deamhain, donde han llevado a los supervivientes de la matanza, donde creen puedan encontrarse aún con vida a los de su clan.
Ambientada en una época incierta, con los clanes como protagonistas, se pueden descubrir similitudes históricas en torno a las fisonomías (los tatuajes rojos y azules propios de los pictos, por ejemplo), lengua (la llamada lengua antigua es gaélico escocés, una lengua irlandesa antigua que sustituyó, precisamente, a la lengua picta) o denominaciones topográficas (Inglan, Scotia, Norvega) en clara alusión todo ello a la historia antigua de Escocia.
El libro se divide en tres partes, dedicadas cada una de ellas al territorio en el que se desarrolla la trama: Skye, Scotia, Norvega. Escrita en primera persona por tres de los protagonistas, alterna cada capítulo con las reflexiones de cada uno de ellos: Jaime y Agatha, y en la segunda parte se incorpora Nathara por la que descubriremos la existencia de unas presencias extrañas, ansiosas, asesinas, que tuvieron un papel preponderante en el pasado de la isla, y que ella al parecer controla de algún modo: los sgàilean.
Entretenida, de fácil lectura, con un comienzo prometedor que, a mi modo de ver, se ralentiza mucho (imagino con el fin de continuar la trama en las siguientes entregas) y cuya última parte, en cambio, acelera hasta convertirlo en un caos. Tras el epílogo se puede leer un pasaje de la siguiente entrega.
La niña Halcón (Joseph Elliott. Océano 2020)
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