Comenoches
Pues al principio nada, todo iba bien, pero llegó un momento que la luna estaba cansada de tanto alumbrar, y el sol se moría de impaciencia por salir en algún momento, por no decir lo desconcertada que andaba la gente..., y el sueño que tenían!!!.
Así que los niños decidieron gritar al cielo llamando al Comenoches a ver si les hacía caso, y el pobre al tratar de responder... Oopsss!!! se tragó un trocito de estrella y.... Ummmmm, estaba tan buena!!!!..... que olvidó porque había dejado de comer. Así fue como todo volvió a la normalidad, y la gente pudo, de nuevo, disfrutar de atardeceres y amaneceres....
"Comenoches volvió (...) y cuando descansaba en la cima de su montaña, se comía siempre un pedacito que se había guardado en su sombrero... para no olvidar nunca lo deliciosa que es la noche".
Como delicioso es este cuento, sin duda. Una sencilla historia que contar a los más pequeños, justo antes de irse a dormir.
(Tit: Comenoches. Juan, A. Santillana, 2004)
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