Cuento de otoño
En esta ocasión (hay un cuento por cada estación, así que estos lindos ratoncillos nos harán alguna visita más) va a ser Hortensia, la hija de los señores Ratapies, la protagonista indiscutible de la trama, pues no se le ocurre otra cosa que echar a andar por el bosque, mientras los demás la buscan preocupados ante la noche que se avecina y los peligros que puede encontrar.
En su tranquilo caminar entre los campos de maiz, ve como los demás ratoncillos recogen los frutos típicos del otoño, y sin darse cuenta se pierde, hasta que es rescatada por una patrulla de búsqueda dirigida por su abuelo y sus propios padres. Al llegar a casa sana y salva, su madre le hace un café de bellotas (este café si le pueden tomar los niños... y mucho más si son ratones) le pone a calentar su camisón, y mientras ella repite asustada que nunca más volverá a salir sola al bosque, su madre le canta mientras la arropa esta canción:
Abriga tus patitas
abriga tus bigotes
la despensa está llena a rebosar;
que tengas dulces sueños
que la noche te guarde
y que mañana el sol vuelva a brillas.
Delicioso cuento para leer a los más pequeños, para disfrutar los mayores de las ilustraciones, y para leer una tarde de lluvia con un chocolate caliente o.... ¿porque no? un café de bellotas. Si no lo conoceís, os gustará.
(Tit: Cuento de otoño. Barklem, J. Destino, 1996)
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