Cuento de otoño


¿Conoceís a la familia de ratones que vive en el seto de las zarzas?. He de confesar que yo no, y ha sido todo un descubrimiento. En principio cuando vi la portada pensé en Beatrix Potter, pero me equivoqué, pero me dió igual porque las ilustraciones son tan hermosas como las de los libros de la autora inglesa. Preciosas ilustraciones para contar historias de animales "humanizados" (los ratones protagonistas son más guapos, educados, limpios y trabajadores que algunas personas que yo conozco) que viven en unas preciosas casas justamente ahí, en el seto de las zarzas.
En esta ocasión (hay un cuento por cada estación, así que estos lindos ratoncillos nos harán alguna visita más) va a ser Hortensia, la hija de los señores Ratapies, la protagonista indiscutible de la trama, pues no se le ocurre otra cosa que echar a andar por el bosque, mientras los demás la buscan preocupados ante la noche que se avecina y los peligros que puede encontrar.
En su tranquilo caminar entre los campos de maiz, ve como los demás ratoncillos recogen los frutos típicos del otoño, y sin darse cuenta se pierde, hasta que es rescatada por una patrulla de búsqueda dirigida por su abuelo y sus propios padres. Al llegar a casa sana y salva, su madre le hace un café de bellotas (este café si le pueden tomar los niños... y mucho más si son ratones) le pone a calentar su camisón, y mientras ella repite asustada que nunca más volverá a salir sola al bosque, su madre le canta mientras la arropa esta canción:

                                                    Abriga tus patitas
                                                    abriga tus bigotes
                                                    la despensa está llena a rebosar;
                                                    que tengas dulces sueños
                                                    que la noche te guarde
                                                    y que mañana el sol vuelva a brillas.

Delicioso cuento para leer a los más pequeños, para disfrutar los mayores de las ilustraciones, y para leer una tarde de lluvia con un chocolate caliente o.... ¿porque no? un café de bellotas. Si no lo conoceís, os gustará.
(Tit: Cuento de otoño. Barklem, J. Destino, 1996)



Comentarios

Entradas populares