Boca cerrada
"Un día, en un país no muy lejano, un niño dejó de hablar"
Y entonces el gato deja de ronronear, la casa no abre sus contraventanas, las flores bajan sus cabecitas, el camino decide no conducir hasta el jardín, el sol deja de brillar y se hace la noche...
Pero...siempre hay un pero, ¿verdad?.. menos mal! porque ¿qué sería de las historias sin el pero?...
Pero... una estrella desliza entonces un pequeño sueño en el corazón del niño, y en ese sueño están las historias y los cuentos que le contaba su abuela antes de la guerra (por desgracia siempre hay alguna guerra, en algún lugar, en cualquier momento, el dónde, creo, es lo de menos), y los recuerdos son tan hermosos que el niño vuelve a tener palabras que decir. Y de ese modo el gato vuelve a ronronear, la casa abre sus ventanas de par en par, las flores se muestran preciosas, el camino....
"Y como antes, las bellas historias y los cuentos, hacen nacer sueños y recobrar la ilusión a los niños"
Ojalá fuera tan sencillo. Ojalá la gente que comienza las guerras pensaran alguna vez en los hijos de los demás, en los propios, en los que están por nacer, en los que sufren, en los que dejan de hablar, en los que dejan de tener ilusiones y sueños, en los que comienzan tan sólo a odiar, sentir miedo, rabia, o impotencia. Ojalá en algún momento las guerras se convirtieran también en eso, en sueños, malos sueños, y que fueran tan sólo un recuerdo, tan sólo eso. Mientras tanto la esperanza sólo está en historias como esta. (Los derechos del libro han sido cedidos a la Asociación ANISSA Culture Action para el reconocimiento de los artistas argelinos en el mundo).
(Tit: Boca cerrada. El poder de los cuentos.Bigot, G; Mateo, P. Edelvives, 2002)
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