El chupete de Gina
La historia es de lo más tontorrona, irreal y fantástica, pero.... es encantadora, no solo por lo que cuenta, sino como lo cuenta, y, sobre todo, por las ilustraciones que llevan todo el peso de la narración, y dibujan un personaje tierno, juguetón, rebelde, cabezota, tremendamente atractivo de cara al público adulto, pero que se brinda a que los más pequeños también se sientan identificados con él.
Gina lleva chupete, y, aunque el libro no dice que edad tiene, se supone que debe ser aquella en la que ya no debería llevarlo. Ella se niega:
"¡Unca, unca, unca!"
La madre, que para eso las madres se pintan solas, le va preguntando por situaciones de la vida por las que deberá pasar, y en las que quedará, seguramente, fatal, que lleve aún un chupete en la boca, como ir a la piscina, a trabajar, o a su propia boda (esta ilustración es preciosísima, no os la podéis perder: una novia diminuta y tanto ella como el novio con chupete.....genial!!!!!!).
Entonces Gina, cansada de tanta pregunta sale a pasear por el bosque, y se encuentra con un lobo, furioso y hambriento que dice que se la va a comer, a lo que ella, que también está furiosa, contesta:
"¡Ejame chanquila!"
Ni que decir tiene que el lobo no entiende nada, así que se tiene que quitar el chupete de la boca para poder gritarle mejor:
"¡Eres malo y antipático!, ¡Déjame tranquila!"
Ahora si lo ha entendido, lo que hace que aún se ponga más furioso, si cabe, y fuera de si, con la sangre que le hierve se dispone a comerse a la niñita, que, como es más lista que los ratones coloraos.....
"¡Plaf!. Toma, chupa, esto te calmará"
¿No es bien cierto que la música amansa a las fieras?....pues al parecer los chupetes también surten el mismo efecto. Así que ya sabéis, si tenéis por ahí un hijo rebelde que no quiere dejar el chupete, no tenéis más que conseguir un lobo, o en su defecto cualquier monstruo o fiera que se precie y....bueno, mejor no, puede resultar peligroso. Casi mejor continuar con las tácticas de siempre, aunque no sean tan divertidas, aunque...contar la historia de Gina tampoco es mal invento, ¿verdad?.
(Tit: El chupete de Gina. Naumann, C. Ilustraciones Barcilon, M. Corimbo, 2004)
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